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En este artículo explicaré una sencilla forma de hacer que nuestros personajes sean más originales, diferentes y únicos.

Consiste simplemente en añadir, como mínimo, un rasgo contradictorio al personaje escogido.

Porque lo contradictorio forma parte del ser humano y de la vida misma.

Veamos cómo puede ayudarnos con nuestros personajes esta herramienta.

Si la contradicción escogida es muy extrema o llamativa, puede ser una buena base para un personaje de comedia:

frasier

En esta animación, vemos a Frasier CraneKelsey Grammer– gritando como un enajenado que él no está loco.

Es el caso de la comedia televisiva “Frasier“, protagonizada por el personaje que da nombre a la serie.

Frasier es un psiquiatra descentrado, acomplejado y con traumas varios, que hace un programa de radio donde da consejos psicoterapéuticos a sus oyentes.

Esa es su contradicción: es un psiquiatra “loco” (con una locura cómica), una persona que trabaja ayudando a otros a superar cuestiones psicológicas que él es incapaz de superar. Dando consejos que él mismo es incapaz de seguir.

Este tipo de contradicciones son un buen detonante para el humor.

De hecho, hay muchos ejemplos de comedia que construyen al personaje desde la contradicción.

Aquí podemos ver algunos:

DEXTER BACTERIO RINCEWIND

Arriba: Dexter, de “El Laboratorio de Dexter“, creado por Genndy Tartakovsky; En medio: Profesor Bacterio, del tebeo “Mortadelo y Filemón” creado por Francisco Ibáñez; Abajo: Rincewind –David Jason en “El Color de la Magia“- de la saga Mundodisco, creada por Terry Pratchett.

Un científico mayor de edad sería un personaje bastante normal.

Pero si es un niño de 10 años, entonces ya es una rareza.

Esa es la contradicción de Dexter, el niño científico.

Otro caso lo hallamos en el profesor Bacterio, inventor de cosas absurdas que rara vez sabe cómo arreglar los desaguisados que ocasiona.

Y, como último ejemplo, tenemos algo parecido al científico loco, pero variando externamente el arquetipo, ya que no es inventor sino hechicero: Rincewind, el mago que no sabe hacer magia.

¿Puede haber algo más contradictorio que eso?

Hay que decir que estos personajes tienen contradicciones exageradas porque forman parte de ficciones de comedia llevada al absurdo.

Pero en la realidad también hallamos personas con contradicciones, quizá no tan extremas, que pueden dar pie a cierta comedia.

¿Acaso no existen hippies de familia adinerada que predican la humildad y la pobreza, mientras se permiten lujos que ni siquiera la gente de clase media pueden permitirse, como dedicarse un par de años sabáticos a viajar por el mundo?

¿Quién no ha conocido a algún matón de barrio, de grandes dimensiones, que a la hora de la verdad era un cobarde?

¿O ese amigo “intelectual” que va siempre con un libro debajo del brazo y se conoce todos los sitios coolturales de la ciudad, pero que confunde a Poe con Lovecraft, cree que Lars Von Trier es sueco, y argumenta que ninguna película adaptada de un libro puede ser buena, mientras nos explica que su film favorito de Hitchcock es “Psicosis“?

Sin embargo, hay que tener cuidado con este tipo contradicciones, porque algunas se repiten tanto en la realidad, como en la ficción menos imaginativa.

Y si una contradicción se torna habitual, entonces deja de funcionar como herramienta para otorgar originalidad a tu personaje.

¿Solución?

Busca otra contradicción diferente.

Por ejemplo, el hippie, en lugar de ser de familia adinerada, podría tratarse de un hippie psicópata simpatizante del nazismo y del satanismo.

Pero entonces hablaríamos de un caso real:

CHARLES MANSON

Este anciano con cara de no haber roto nunca un plato es Charles Manson, marcado con su icónica esvástica tatuada en la frente.

El afamado instigador psicópata Charles Manson es un buen ejemplo para demostrar que las contradicciones son humanas y reales.

Y también demuestra que las contradicciones otorgan una condición de originalidad al personaje, sin entrar en valorar moralmente al individuo del que estamos hablando.

EEUU tiene una larga lista de sujetos que han pasado a la historia por sus crímenes.

Manson es de los más famosos, precisamente, porque es único debido a todas las incoherencias que encierra: músico hippie influido por ideas del budismo, orientalismo, satanismo e incluso nazismo (creía firmemente en que acontecería un Apocalipsis llevado a cabo por los afroamericanos contra las etnias de piel blanca) y que, además, jamás llegó a matar a nadie (instigó a cometer homicidios, pero no ejecutó ninguno y ni siquiera estuvo presente en ellos cuando “La Familia” los llevó a cabo).

¿No es contradictorio que uno de los asesinos más famoso de la historia moderna, no haya matado a nadie?

Incluso su aspecto es contradictorio: En la mayoría de fotos lo que vemos es un hombrecillo que da entre pena y risa. Nadie diría que puede llegar a hacer lo que hizo.

De hecho, los delincuentes reales son una buena fuente de inspiración para este ejercicio.

Es típica esa frase de “no parecía una persona peligrosa”.

Y es que la ficción nos ha engañado durante mucho tiempo: Los asesinos y los psicópatas no parecen asesinos ni psicópatas.

No miran de reojo, ni llevan mostacho de morsa que se atusan mientras urden maquiavélicos planes para conquistar el mundo.

Es más sencillo que todo eso.

Parecen personas normales por fuera: son padres de familia; estudiantes de medicina; condecorados militares; banqueros con buena reputación; e incluso simpáticos profesionales de la animación infantil… pero por dentro no son nada normales. Hay algo, alguna o algunas contradicciones, que es lo que les hace ser “poco normales”.

Como John Wayne Gacy, “el payaso Pogo”:

JOHN WAYNE GACY PAYASO POGO

John Wayne Gacy caracterizado como payaso Pogo, en una fiesta para niños. En la imagen podemos ver que sus globos flotan, todos flotan

John Wayn Gacy parecía un hombre corriente.

Respetado dentro de su comunidad, se ganó la simpatía de los suyos involucrándose como voluntario en el Partido Demócrata (limpiando las oficinas, organizando cosas, etc.) y, sobre todo, ejerciendo como animador infantil con su espectáculo del payaso Pogo.

Hay que señalar que cuando Gacy aparentaba ser “normal” ya había estado en la cárcel por abusos sexuales a menores: había sido condenado a 10 años, pero salió a los 18 meses por buena conducta.

Posteriormente, saltó a la fama al destaparse que había matado y violado a una treintena de chicos jóvenes de entre 14 y 21 años, a la mayoría de los cuales había enterrado en el sótano de su casa.

Pogo, el payaso asesino, fue un caso excepcional, una contradicción, y por eso mismo se convirtió en parte de la historia macabra de los Estados Unidos.

Pero, actualmente, tener en nuestra historia de terror a un payaso psicópata asesino que da miedo es poco original porque Stephen King ya lo hizo en “It, con el personaje del Payaso Pennywise (también conocido como Bob Gray, Eso y Payaso Tacaño).

Y no es casualidad, pues el juicio a Gacy fue en 1980, causando un gran impacto en la sociedad norteamericana, y la novela de King salió pocos años después, en 1986.*
* Si te interesa el tema, puedes acceder a la entrada “Las referencias de nuestras creaciones” donde hablo del uso de las referencias para crear ficción.

Rápidamente el payaso de “It“se convirtió en un clásico del terror y muchos lo copiaron para sus películas y novelas de terror, haciendo que el payaso asesino pasara a ser parte del imaginario colectivo y prácticamente un cliché.

Así que, si hoy día quisiéramos ser originales en ese terreno, sólo nos quedaría rizar el rizo o directamente parodiarlo.

PENNYWISE JELLY TWISTY

Arriba vemos a Pennywise –Tim Curry-, el payaso terrorífico por antonomasia, creado por Stephen King; en medio Jelly -Reece Searsmith-, personaje de la serie de humor “Psychoville” que no es malo, sólo está algo amargado y, de hecho, demuestra a lo largo de la serie ser buena persona; por último tenemos a TwistyJohn Carroll Lynch– el payaso de “AHS: Freakshow“, una forma de ir más allá del cliché adaptando su violencia a los nuevos tiempos.

Actualmente, la contradicción respecto a un payaso sería que diera miedo, sí, porque es algo que ya se asocia con ese personaje en casi cualquier película, pero que luego se viera que ni es psicópata, ni mala persona ni peligroso. Sino quizá simplemente un poco arisco.

Y ese es el caso de Jelly, personaje de la serie británica de humor negro Psychoville“.

Otra opción es simplemente hacerlo más violento, más extremo, como hicieron en “American Horror Story: Freakshow” con el payaso Twisty. Pero eso no es una contradicción, sino simplemente adaptar a los nuevos tiempos algo que se ha convertido en cliché para que, aún siéndolo, parezca novedoso, o como mínimo, algo diferente al resto.

Y a “AHS” les ha funcionado porque hasta la fecha, en ninguna serie había salido un payaso psicópata tan explícitamente sanguinario.

Conclusión: La gente, para bien o para mal, no parece lo que son. 

Las personas reales tienen contradicciones externas e internas.

No tengáis miedo a la hora de pensar la contradicción (o contradicciones) que queréis otorgarle a vuestro personaje.

Ya que la misma contradicción, o al menos, muy parecida, puede ser cómica o puede ser más seria. Incluso terrorífica.

Depende de la forma en la que plasmemos dicha contradicción.

Una muestra de lo anterior, la encontramos en el personaje ya citado de Frasier Crane, comparado con Hannibal Lecter.

La contradicción básica de ambos es la misma: psiquiatras sibaritas que están locos.

Pero mientras que el psiquiatra radiofónico de Seatle, como decíamos, da pie a la comedia, el caníbal refinado da pie a algo espeluznante.

FRASIER CRANE & HANNIBAL LECTER

Arriba, Frasier CraneKelsey Grammer– escuchando sufridamente a uno de sus oyentes. Abajo, Hannibal LecterAnthony Hopkins– pensando en si cenar hígado o cerebro.

Y, precisamente, Hannibal Lecter también me sirve como muestra de que un personaje que parte de una contradicción suele resultar mucho más atractivo que uno que no.

Lo anterior no significa que todos nuestros personajes principales tengan que tener o partir de una contradicción.

La saga escrita por Thomas Harris ha continuado y ha trascendido gracias a Lecter, no a la policía novata Clarice Starling, la cual, aun siendo protagonista de las dos primeras entregas, queda oculta tras la sombra de Lecter que, con sus contradicciones, es un personaje peculiar y único.

Es el mismo motivo por el que en Blade Runnera la mayoría del público le parece más cautivador el Nexus-6 Roy Batty que el blade runner Rick Deckard.

Porque Rick no es más que un policía cazarrecompensas, mientras que Roy Batty es un robot prófugo que tiene sentimientos y pensamientos filosóficos, sueños y objetivos y, además, está dispuesto a lo que sea para lograrlos. Su contradicción es ser un objeto artificial consciente de su existencia.

Antes he comentado que no es necesario que todos nuestros personajes principales deban partir de, o tener, una contradicción.

No obstante, hacerlo puede ser enriquecedor para la historia.

Sucede en la cinta españolaEl Día de la Bestia“, de Álex de la Iglesia:

EL DÍA DE LA BESTIA

De izquierda a derecha: Santiago Segura como Josemari, Armando de Razza como Profesor Cavan y Álex Angulo como Padre Berriatúa.

En la comedia de acción satánica de de la Iglesia, los tres protagonistas parten de contradicciones que los hacen cómicos a la par que originales:

  • Un cura que comete todo tipo de pecados posibles.
  • Un death metalero satánico que ayuda en la lucha contra el Demonio.
  • Y, por último, un parapsicólogo que, en principio, no cree en lo paranormal.

Además, nos muestra que las contradicciones pueden estar justificadas:
El padre Berriatúa hace todo tipo de maldades, pero tiene una razón: hacer que el Diablo confíe en él para saber donde nacerá el Anticristo. Así pues, Berriatúa hace el mal porque es bueno, porque quiere acabar con un mal mayor.

También, a través de Josemari, que, en ocasiones, una contradicción no tiene porqué ser tal, sino que puede ser una forma de romper un cliché:
Quienes conocemos el ambiente del Death Metal sabemos que lo del satanismo no es más que una mera cuestión estética, de marketing, o una forma de reivindicación que en muy pocos casos implica realmente que los seguidores de este género musical sean satánicos, ya que no suelen creer en el Demonio y, ni mucho menos, escuchar metal extremo convierte a las personas en malvadas. Así pues, un metalero buena persona no es una contradicción salvo para quienes tienen prejuicios.

Y, por último, nos enseña que una contradicción puede evolucionar:
El Profesor Cavan comienza siendo un ocultista que no cree en las cosas que explica en su programa televisivo. Pero, tras presenciar la aparición del Macho Cabrío, pasa a creer en lo sobrenatural convirtiéndose, gracias a sus conocimientos en ese campo, en una pieza clave para dar con el lugar dónde nacerá el Anticristo.

Hay que decir que una contradicción puede ser doble.

Volvamos al ejemplo del padre Ángel Berriatúa:
Es un cura que hace el mal. Eso es una contradicción.
Pero hace el mal porque quiere acabar con un mal mayor. Es decir, comete pecados y tropelías por una buena causa. Eso es otra contradicción.

Así pues, el cura protagonista de “El Día de la Bestia” parte de una doble contradicción.

¿Y cómo se logra eso?

Pues buscamos una contradicción y, posteriormente, le damos, a su vez, otra contradicción a esa primera contradicción.

Es el caso de Dexter.

No, ahora no estoy hablando del niño científico, sino del policía que es un psicópata que se dedica a matar a gente malvada:

DEXTER PSICÓPATA

DexterMichael C. Hall-, el ángel vengador. Un policía psicópata buena persona.

Es una doble contradicción que va por capas:

Primero se crea a un personaje que tiene una contradicción, que en este caso es ser un policía psicópata.

Sin embargo, ese concepto ya existe, tanto en la ficción como en la realidad -aunque no sea mayoritario-, así que no se puede considerar excesivamente original.

Pero si le damos una contradicción a la primera contradicción, ya será algo innovador: En el ejemplo escogido, hicieron que no fuera un psicópata malicioso, sino un psicópata buena persona justiciero que se aprovecha de su profesión (forense del departamento de policía) para asesinar a delincuentes peligrosos.

Y eso lo hace tan interesante que la gente está dispuesta a seguir sus peripecias semana tras semana en su serie de televisión.

Otro ejemplo de doble contradicción lo encontramos en el personaje de Blade:

Analicemos a Blade:

Blade es un vampiro y cazador de vampiros. Esa es su primera contradicción.

También sabemos que los vampiros mueren (o pierden sus poderes) a la luz del día. Sin embargo, a Blade no le afectan los rayos del sol.

Y si pensamos en vampiros nos viene a la cabeza la imagen de seres de tez pálida. Pero Blade es afroamericano y su tez no es, precisamente, pálida.

Estas contradicciones le hacen diferente de cualquier otro superhéroe, vampiro o cazador de vampiros.

Ahora, para seguir, hemos de volver al ejemplo de Josemari:
Es un death metalero satánico de barrio obrero que es buena persona.

La conclusión era que su contradicción pues, no es tal, sino que es una forma de acabar con un cliché, de dar la espalda a un prejuicio.

Es otra forma de crear personajes, sobre todo personajes que se avanzan, ni que sea ligeramente, a la sociedad a la que pertenecen.

Es lo que sucedió con Ripley, la aguerrida heroína de la saga “Alien“:

RIPLEY

Sigourney Weaver, como la Teniente Ellen Ripley, en “Aliens“.

Que una mujer sea la heroína no tendría que ser una contradicción.

Pero, debido a ciertas cuestiones sociales, hasta finales de los 70 no se vieron personajes como Ripley.

Así pues, en el momento en se estrenó “Alien y sus secuelas, el hecho de que una mujer fuera la valiente protagonista de una película de terror/acción era una contradicción.

Por suerte, actualmente no es raro ver heroínas de acción en películas, videojuegos, series de televisión, etc.

Ya que, con el paso del tiempo, este tipo de contradicciones que dan la vuelta a un prejuicio o a una cuestión social, suelen asimilarse por la sociedad, hasta aceptarse como lo que son: algo normal.

The Fresh Prince of Bel-Air es una buena muestra de una serie que partía de una contradicción debido a un prejuicio social:

FRESH PRINCE

Imagen promocional de la serie televisiva “The Fresh Prince“.

En dicha serie, Will Smith es un joven de cuna humilde que se muda a casa de sus tíos ricos, situada en Bel-Air, uno de los barrios más elitistas de EEUU.

Eso podría ser un argumento más o menos novedoso.

Pero lo que hacía que la premisa de la serie fuera realmente original era que la familia en cuestión era afroamericana.

Porque gente de color viviendo en una zona residencial de las más caras era, en aquel entonces (y quizá aún hoy día, pero menos), una contradicción debido al prejuicio que hay sobre los afroamericanos (“solo los blancos pueden llegar a millonarios“). Y ese conflicto social se usó en más de una ocasión, tanto para comedia como para drama.

Después de todo lo anterior, cabe señalar que una contradicción puede estar por el simple y mero hecho de enriquecer, con ese detalle, al personaje.

Sí. Una contradicción que no influya en la trama, ni en el personaje.

Simplemente como contrapunto, como rareza, como curiosidad.

Y Tarantino es un maestro indiscutible en esto de crear personajes peculiares llenos de detalles, rarezas, contrapuntos y curiosidades.

INGLORIOUS BASTERDS HANS LANDA

El Coronel Hans LandaChristoph Walz-, creado por Quentin Tarantino para la película “Inglorious Basterds“.

Que el Coronel Hans Landa, despiadado oficial de las SS perseguidor de judíos, se deleite como un niño ante una apfelstrudel (tarta de manzana alemana), es desde luego algo contradictorio.

Y tiene más momentos infantiles, como cuando expresa con alegría “That’s a bingo“:

INGLORIOUS BASTERDS HANS LANDA BINGO

El sanguinario Landa tan contento como un niño.

Pero no es el único personaje creado por Tarantino que tiene una contradicción.

En la misma película encontramos a Hugo Stiglitz (llamado así en homenaje al actor mexicano Hugo Stiglitz*), un soldado alemán asesino de nazis.
* Si te interesa conocer métodos para bautizar a tus personajes, lee la entrada “Los nombres de nuestras creaciones“.

INGLORIOUS BASTERDS HUGO STIGLITZ

Til Schweiger en la imagen, encarnando a Hugo Stiglitz.

Y terminaremos la entrada con un tercer ejemplo de Tarantino.

Un personaje contradictorio que, siendo un secundario que ni siquiera está en el punto de mira del protagonista, debido a su contradicción, se convierte en el más odiado, el último al que matar.

Estoy hablando de Stephen, el esclavo negro racista de “Django Unchained“:

DJANGO UNCHAINED STEPHEN

Samuel L. Jackson interpretando al criado negrero Stephen.


Y llegamos al final. Pero antes, hagamos una recapitulación:

  1. Una contradicción puede servir para dar un contrapunto cómico.
  2. También como contrapunto terrorífico.
  3. Puede ser doble, a través de una contradicción que contradice a la primera.
  4. Puede servir para romper un cliché o un prejuicio social.
  5. Puede evolucionar, comenzando con una contradicción y desapareciendo a lo largo de la trama, o viceversa.
  6. Puede no tener ninguna repercusión profunda ni en la trama ni en el personaje y únicamente servir para otorgar originalidad y/o peculiaridad.
  7. Las contradicciones son reales, porque los humanos tenemos contradicciones.
  8. Las contradicciones hacen que los personajes sean más originales, interesantes y atractivos.

Por último, me gustaría proponeros que os fijéis en personajes de ficción de historias que os gusten. ¿Tienen contradicciones? ¿De qué tipo? ¿Afectan de alguna forma a la trama, o solamente sirven como rarezas?

Hacedlo también con personas reales, de vuestro entorno, gente famosa, políticos, artistas, etc. para ver qué contradicciones tienen.

Posteriormente, podéis buscar entre vuestros propios personajes y ver si tienen contradicciones. Y si no las tienen, pensad si se las podéis incluir, qué tipo de contradicciones, con qué finalidad, etc.

También podéis crear personajes nuevos a partir de una o varias contradicciones.

Eso sí, hacedlo siempre que lo consideréis oportuno y buscando enriquecer a los personajes escogidos, no porque se diga en este blog, ya que nada es obligatorio y al final todo depende del gusto de cada persona.

Y hasta aquí el artículo sobre la contradicción en nuestros personajes.

Sin más, espero que os sea de utilidad.

Gracias por leerme.

Hidalga Erenas
hidalga_erenas@hotmail.com


Hidalga Erenas (1981) estudió dirección y guión audiovisual.

Actualmente, además de conducir el blog Realidades AlterNarrativas donde expone teoría sobre la creación de ficción, imparte cursos de literatura y guión en Barcelona y área metropolitana, compaginando todo ello con la escritura y otros proyectos artísticos.

Consulta las clases particulares de escritura (presenciales en Barcelona, España; Vía Skype para el resto del mundo -en castellano) en Superprof


 

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