Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,



Cuarta y última parte de la entrevista a Juanjo Ramírez Mascaró.

Saltar a:
Parte 1 || Parte 2 || Parte 3 ||


 

Realidades AlterNarrativas: Y damos comienzo a la cuarta y última parte de esta entrevista, centrada en creatividad y otras cuestiones.

Cualquiera que te siga en las redes sociales, podrá ver rápidamente que eres bastante activo, sobre todo escribiendo frases irónicas. ¿Tiene una finalidad profesional? Es decir, ¿sirve para hacerse más visible de cara a otros guionistas, productores y demás? ¿Para que vean el tipo de humor que destilas? ¿O simplemente lo haces porque te gusta?

Juanjo Ramírez Mascaró: Me consta que mi actividad en redes me ha abierto alguna que otra puerta en ese sentido, y me ha permitido conocer a gente maravillosa, pero no lo hago con ninguna finalidad concreta. De hecho, estoy convencido de que mi “forma de expresarme” en las redes me cierra más puertas de las que se me abren. Mucha gente se sorprende al descubrir que en persona no soy tan cabrón y tan enfermo mental.

015 REDES SOCIALES SORPRENDEN

Creo que me nace escribir así en las redes porque es mi válvula de escape. Cuando se trabaja para la tele hay tantos filtros y tal nivel de autocensura que uno ve como agua de mayo esa forma de comunicar en la que uno puede decir lo que le venga en gana (siempre y cuando no aspire a concejal). Otros escriben burradas en redes bajo seudónimo. Yo uso mi verdadero nombre porque soy imbécil. Por eso es difícil adivinar cuándo estoy siendo yo y cuándo estoy siendo mi propio “personaje”. O eso creo.

R-AN: Así pues, las redes sociales pueden abrir puertas, pero hay que ir con cuidado. Sobre todo si quieres ser concejal. Jeje.

También es cierto que a veces es complicado diferenciar, por estos medios escritos y distantes, a la persona del personaje. Quizá por eso también es fácil hacerse ideas equivocadas sobre cuestiones que se sueltan en facebook.

Pero la entrevista no versa sobre eso.

Como te sigo en las redes sociales sé que más allá de las ocurrencias graciosas hay otras cosas que te interesan, como Jung, el inconsciente colectivo, los arquetipos, la sincronicidad, el Tarot -desde el punto de vista junguiano-, y otras cuestiones más trascendentales o metafísicas. Habla un poco de ello, qué significa para ti, cómo y cuándo comenzaste a sentir interés por todo esto, qué utilidad puede tener para escribir, etc.

J.R.M: Jung es una de mis muchas debilidades, sí. Él como personaje y el tipo de actitud ante el conocimiento y el misterio que él representa. No me atrevería a considerarlo Ciencia, pero veo en él un equilibrio muy necesario entre lo científico, lo filosófico, lo antropológico, etc.

Oí hablar de Jung por primera vez en la Universidad. Un profesor de Historia mencionó alguna frase suya en una clase y encontré algo misterioso y fascinante ahí. Sin embargo, no seguí tirando de ese hilo en aquellos años. Mi interés por Jung comenzó realmente años después de licenciarme, cuando cayeron en mis manos algunos de sus ensayos sobre interpretación simbólica de los sueños de los alquimistas, sobre los antepasados paganos de la misa Cristiana, sobre el fenómeno de la sincronicidad, etc.

La psicología (o filosofía) junguiana me parece interesantísima para cualquier contador de historias. El ejemplo más evidente lo encontramos en el famoso viaje del héroe. A los escritores nos suele llegar a través de Vogler o de Joseph Campbell, que como muchos saben, fue discípulo de Jung. Todos los estudios sobre el héroe de las mil caras, remiten a Jung en última instancia. Pero ésa es, en mi opinión, sólo una de las muchas maneras en que podemos aplicar las teorías de Jung en la escritura.

Creo que la escritura es un tipo de magia. No estoy siendo metafórico al afirmarlo. La considero auténtica magia, y lo es en tanto en cuanto manipula símbolos y arquetipos que tienen un poder enorme en nuestro inconsciente. Gracias a los símbolos, una historia puede cambiar tu vida y remover tus cimientos, si tú le concedes el suficiente poder a los símbolos que subyacen en sus entrañas. En ese sentido, poca diferencia encuentro entre un libro, una maldición vudú o una bendición chamánica.

016 ESCRITURA ES MAGIA

Conocer el poder de los símbolos y arquetipos, hace más poderosa la magia del escritor, su vudú, su mojo… Y hasta que alguien me demuestre lo contrario, Jung es el pensador occidental contemporáneo más conveniente para familiarizarse con todo ello desde un punto de vista más o menos académico.

017 ESCRITURA ES MAGIA 2

R-AN: El tema junguiano es muy interesante y estamos ambos de acuerdo en que conocer esos símbolos, como Artistas, nos da mucho poder.

018 ESCRITURA ES MAGIA 3

R-AN: Es un tema que me atrae tanto que incluso podríamos hacer una entrevista sólo sobre Jung.

J.R.M: Jajajaja. Yo encantado, aunque no soy experto en el tema.

R-AN: Probablemente dejaría de ser una entrevista para acabar siendo una charla, así que mejor sigamos con las preguntas que tenía preparadas. Jeje

¿Se trabaja mejor en equipo, o en solitario? ¿O son cosas diferentes pero igualmente positivas? ¿Qué diferencias hay entre esas dos formas de trabajar?

J.R.M: Evidentemente, depende de cada proyecto… y depende de cada equipo.

Personalmente tiendo a ser bastante “lobo solitario” cuando escribo. Me gusta esa libertad, ese nivel de intimidad. A veces escribir es mi manera favorita de estar solo, o algo así.

Pero también disfruto muchísimo trabajando en equipo. Hasta ahora casi siempre he tenido suerte en ese sentido: o bien la suerte de poder elegir con quién desarrollo ciertas historias, o bien la suerte de caer en equipos maravillosos. Si antes decía que escribir es mi forma de soledad más bonita, ahora diría que escribir con las personas adecuadas es una de las mejores formas de estar acompañado.

019 ESCRIBIR ACOMPAÑADO

Cuando un equipo (de dos o más personas) funciona bien, se produce una alquimia preciosa. Uno lanza una idea, el otro la recoge, la hace crecer, te la vuelve a lanzar, tú la sigues haciendo crecer. O el otro propone algo y tú lo retuerces y creas algo distinto a partir de ahí, o pones una objeción a la idea de alguien y esa objeción es la chispa para encender una hoguera distinta.

Cuando un equipo funciona bien llega un momento en que uno olvida qué ideas son suyas y cuáles son de los demás. Todo es de todos. Siempre hay ideas concretas cuya autoría uno recuerda, por supuesto, pero por lo general todo acaba siendo un poco de todos.

Cuando un equipo funciona bien se produce una compenetración casi telepática. Vuelves a ver a esa gente años después y la conexión no desaparece. Es como si fuesen antiguos compañeros de mili, o amigos con una infancia común en el Derry de las novelas de Stephen King.

R-AN: Pregunta imprescindible: ¿Tienes algún método, consejo o ejercicio para superar los momentos de sequía creativa? ¿O sólo tienen bloqueos los que tienen tiempo libre?

J.R.M: Jajajajajaja. Cuando tienes un plazo de entrega apurado es difícil bloquearse. Es como aquel diálogo de la película “Depredador“:

000 DEPREDADOR NO HAY TIEMPO PARA SANGRAR

Poncho: ¡Te han dado! ¡Estás sangrando!
Blain: No tengo tiempo para sangrar.

Cuando tienes que entregar algo sí o sí, no tienes tanto tiempo de comerte la cabeza. Lo entregas lo mejor que puedes, pero de una manera más artesanal que “artística”.

017 ENTREGAS SIN TIEMPO

Creo que es más fácil bloquearse cuando se tiene más tiempo. Es entonces cuando aparecen las excusas y nos exigimos ser siempre William Goldman u Orson Welles.

021 TENER TIEMPO Y EXCUSAS

No obstante, estoy convencido de que casi todos los bloqueos, en última instancia, son emocionales. Si llevas cierto tiempo dedicándote a escribir, si tienes algo de oficio, tu mente ya estará entrenada para hacer mil y un apaños. Por eso opino que cuando no conseguimos avanzar en una historia es porque, muy en el fondo, no deseamos avanzar. En esos casos yo recomiendo hacer un parón e intentar averiguar por qué nuestro corazón no quiere seguir avanzando en esa historia. Creo que las causas pueden ser muchas: La persona que nos ha encargado la historia nos cae mal, o tal vez admiramos demasiado a esa persona y tememos defraudarla, o tal vez creemos que no estamos haciendo lo correcto al escribir eso (porque el mensaje a transmitir es dañino, o porque estás escribiendo gratis y piensas que eso va en contra de tus principios, o porque el tema no motiva y sólo has aceptado por compromiso). O a lo mejor tienes miedo de que la historia deje de ser algo indefinido -y por lo tanto potencialmente perfecto- en tu cabeza para concretarse en una obra concreta -y por lo tanto imperfecta-. Ese miedo a que cada historia se pueda contar de mil formas distintas y tú no seas capaz de elegir la mejor. O puede que tengas miedo de terminar la historia porque eso implicará enseñarla y que otros puedan criticarla, y los directores y productores o editores pongan sus manazas sobre ella. Es difícil parir si no confías en el personal del hospital.

022 BLOQUEOS EMOCIONALES

Localizar el componente emocional de tu bloqueo en un gran paso hacia una posible solución.

En términos más generales, mi recomendación es que le perdamos un poco de respeto a esto de la escritura. A veces la veneramos en exceso. ¡Es sólo una peli, tío! ¿Qué digo? ¡Ni siquiera es una peli! ¡Es un PRIMER BORRADOR de algo! ¡Relájate un poco y sigue jugando!

023 RELÁJATE Y SIGUE JUGANDO

R-AN: Una respuesta genial. Creo que sí, que tienes mucha razón en lo del bloqueo por un componente emocional.

Ah, y que sepas que con la alusión a “Depredador” me has llegado al corazón. jeje

Ahora toca otra pregunta imprescindible: ¿Qué obra u obras de ficción te marcaron para decir “yo quiero dedicarme a esto de escribir”?

J.R.M: Lo he contado muchas veces: La obra en cuestión fue “12 Monos” de Terry Gilliam. La estrenaban en Fuerteventura justo el día en que Alby Ojeda y yo terminamos nuestro primer corto amateur (para un trabajo de inglés del instituto) y nos fuimos a verla. La peli era tan buena, estaba tan bien construida, había requerido una producción tan compleja, etc. que Alby y yo llegamos a la conclusión de que éramos dos inútiles con un cortito de mierda. Nos picamos y decidimos que queríamos seguir aprendiendo para dedicarnos a esto de manera profesional.

Curiosamente, y sin que fuese deliberado, 10 años más tarde hacíamos nuestra primera película y, al igual que gran parte de “12 Monos”, transcurría en el interior de un manicomio.

Otra curiosidad: Justo ahora, otros 10 años más tarde, Terry Gilliam va a rodar su nueva película… en Fuerteventura.

R-AN: ¿Sincronicidad, quizá?

Puedes aprovechar para ir a saludar a Terry Gilliam y decirle que gracias a él, te dedicas a este oficio y no otro. Debe ser algo impactante hacerlo y, bueno, ser la otra persona, la que recibe a alguien que te dice que su vida cambió por una película tuya, también. La magia que comentabas antes, ¿no?

J.R.M: Lo he pensado muchas veces, por supuesto. Pero soy bastante tímido para esas cosas.

En varias ocasiones otra gente me ha dicho que decidió dedicarse al audiovisual tras ver “Gritos en el Pasillo”. Me parece un poco exagerado, pero bueno… intento creérmelo y pensar que así he saldado mi deuda con Terry.

R-AN: Mi recomendación es que le perdamos un poco de respeto a eso de los artistas. A veces los veneramos en exceso. ¡Es sólo un ser humano, tío! Jeje

J.R.M: Jajajaja

R-AN: Además, insisto: si yo fuera Terry Gilliam, me sentiría más que halagado.

Con esto, ya hemos llegado al final de la ronda de preguntas sobre creatividad y otras cuestiones que, además, da cierre a la entrevista.

¿Alguna última cosa que quieras decir a los escritores, guionistas y demás juntadores de palabras en ciernes, antes de despedirnos?

J.R.M: – Nunca dejar de escribir. Nunca dejar de hacer cosas. El mejor camino es el que no te paraliza.

– Nunca dejar de aprender. No creo que haga falta hacer mil cursillos sobre escritura, ni leerse la lista de “los 100 mejores libros y los 100 mejores guiones”. Se puede aprender de cualquier cosa, de cualquier persona, de cualquier error. Aprender es más una actitud que una visita guiada.

– Pararse de vez en cuando, respirar hondo e intentar recordar por qué decidiste dedicarte a esto.

– Compartir todo lo que sabes con los demás.

– No hacernos demasiado caso ni a mí ni a nadie. Los caminos y métodos que sirven para unos no tienen necesariamente por qué servir para otros.

R-AN: Habrá que tener en cuenta esos consejos.

Muchas gracias Juanjo por prestarme tanto tiempo para esta entrevista. Y gracias a los lectores del blog, por prestar también tiempo a ello.

Un saludo.

Y espero saber que algún día se materializa alguno de esos alocados proyectos de shaolines, ninjas y doctores malvados protagonizados por clásicos de la literatura y maestros del terror. jeje

J.R.M: ¡Un placer tremendo! Me lo he pasado muy bien.

R-AN: Gracias.

J.R.M: Gracias a ti.


De esta forma cerramos cuarta parte de la entrevista, que comprende el bloque de preguntas relacionadas con la creatividad y otras cuestiones, y a su vez, damos fin a la entrevista a Juanjo Ramírez Mascaró.

Muchas gracias por haberla leído.

– Saltar a la 3ª parte de la entrevista –

Volver a la 1ª parte de la entrevista –

Anuncios